Estudian fase de reproducción de palma de la virgen, una planta en peligro de extinción

Evaluar la frecuencia de reproducción del Dioon sonorense o palma de la virgeny con ello proponer mejoras a los planes de conservación de dicha especie, es el principal objetivo de Karen Jiménez Cedillo, quien dedica su tesis de licenciatura al estudio de dicha planta en peligro de extinción.

Recién egresada de la Licenciatura en Biología, y con 60% de avance en su trabajo de titulación, la joven agregó que trata de generar conocimiento que contribuya a regenerar esta planta perteneciente a la familia de las cícadas y tratar de revertir el peligro en el que se encuentran, apuntó.

El trabajo consiste en evaluar si la palma de la virgen se reproduce sexual o asexualmente, y se conoce con este nombre debido a que sus hojas son usadas tradicionalmente de manera ornamental, en especial en los altares religiosos en el día de virgen; sin embargo, en el sur de México es conocida como peine, debido a la forma que presenta.

Explicó que las plantas pertenecientes al grupo de las cícadas son muy particulares, pues su existencia se remonta a la época de los dinosaurios y, además, poseen neurotoxinas altamente tóxicas. “Son muy apreciadas ornamentalmente, al grado de que están en peligro de extinción”, subrayó.

“Son plantas raras; de hecho, es raro que dicha especie esté en Sonora, ya que generalmente se encuentra en lugares con climas más tropicales”, siendo nuestra entidad la región más seca donde se tiene registro de la presencia de este tipo de planta, principalmente en la sierra de Mazatán y parte selvática de Álamos, precisó.

“Se cree que hay menos de 500 individuos maduros reproductivos; es decir, son plantas que están en edad reproductiva. No se cuentan los jóvenes, ya que tardan hasta 50 años en dar más individuos, eso es un cálculo –aclaró–, son plantas que crecen un milímetro por año y por eso se contabilizan las plantas grandes y que pueden generar estructuras reproductivas”, detalló.

Jiménez Cedillo añadió que la posibilidad de que esta especie de cícada deje de existir significaría perder un eslabón en el conocimiento evolutivo, ya que se trata de una de las plantas más antiguas con semillas que existen actualmente, y además, “aún nos falta mucho por conocer de ellas; por ejemplo, tienen neurotoxinas muy potentes que están siendo investigadas como potencial farmacéutico contra enfermedades como el Parkinson”, reveló.

“Del paso de producir sólo esporas a producir semillas, éstas son las plantas vivas más antiguas que se tienen, e investigándolas podemos encontrar toda la historia de cómo surgieron las semillas, hay mucho que podemos entender de las plantas actuales y de su futuro investigando lo pasado, pero si perdemos estas plantas, perdemos ese eslabón que aún no comprendemos”, puntualizó. (LMA)


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