Recomienda investigadora consumo de garbanzo

El garbanzo es una buena fuente para la obtención de los llamados péptidos bioactivos o con actividad biológica, producidos durante la digestión gastrointestinal o la elaboración de alimentos, los cuales pueden ejercer un importante papel en la regulación y la modulación metabólica, que sugiere su uso potencial como nutracéuticos e ingredientes de alimentos funcionales para promoción de la salud y la reducción del riesgo de enfermedad.

Lo anterior lo afirmó Carmen Lizette Del Toro Sánchez, profesora-investigadora del Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos, al tratar el tema El garbanzo como fuente de péptidos bioactivos, durante su participación en el programa Alimentación: problema de nuestro tiempo, que se transmite por Radio Universidad.

Durante la emisión que conduce el académico Francisco Javier Parra Vergara, informó que Sonora ocupa el segundo lugar en producción después de Sinaloa, y que a pesar de que el consumo del garbanzo presenta beneficios significativos para la nutrición humana y para la salud cuando se come con regularidad en dietas bien equilibradas, no se consume mucho en México, quizá por desconocimiento de todas las propiedades que éste pueda conferir.

Dijo que las nuevas tendencias en el consumo de alimentos y los cambiantes estilos de vida se han enfocado a buscar productos más saludables que, además de su aporte nutricional, tengan un efecto benéfico a la salud. Por lo tanto, dentro de este grupo debe considerase al garbanzo, tomando en cuenta además que en México ocupa el tercer lugar en la producción de leguminosas, después del frijol y la soya.

“Como el garbanzo es un cultivo que tiene la ventaja de resistir a la sequía, se cultiva generalmente en la región noroeste, que abarca los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California Sur, los cuales son los principales productores de la variedad Kabuli, generando el 80% de este grano en el país”, mencionó.

Del Toro Sánchez destacó que varios estudios han demostrado que el consumo de leguminosas puede bajar la incidencia de enfermedades crónicas como cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares y obesidad, entre otras, y que además, el garbanzo es una excelente fuente de fibra soluble que ayuda a reducir el colesterol, considerado factor de riesgo para las enfermedades cardíacas, y también posee alto contenido de proteína (hasta 25 %).

Acerca de los péptidos funcionales o bioactivos, dijo que éstos se definen como secuencias de aminoácidos (los que forman las proteínas) que ejercen determinadas actividades biológicas (por ejemplo, antioxidantes, anticancerígenos, antihipertensivas y otros)

“Generalmente, son péptidos de pequeño tamaño, de tres a 20 aminoácidos, aunque en algunas ocasiones pueden exceder esta longitud, que son liberados durante el procesado industrial de los alimentos, o la digestión gastrointestinal. Tras la administración oral, los péptidos bioactivos pueden ejercer su efecto, entre otros, sobre los sistemas cardiovascular, digestivo, inmunológico y nervioso”, señaló.

Cuando se consume garbanzo, apuntó, se tienen enzimas que empiezan a cortar el alimento, ya cuando llega al intestino, lo hace en fracciones pequeñas; se van a generar muchos péptidos, y cada uno puede tener diferentes funciones, se generan tantos que algunos pueden ser de mayor tamaño que otros, y ahí es donde se origina el interés de ver cuáles pueden ser cortos, absorbibles y accesibles, y den un mejoramiento en el organismo.

Para finalizar, resaltó que la intención al hacer estos estudios es que a través de estos péptidos antioxidantes se puede prevenir, y de alguna manera ayudar a que disminuyan, enfermedades crónico degenerativas, y que trabajan líneas de investigación enfocadas a generar un alimento funcional que se puede mezclar en yogurt, leche, jugos o quesos, para que al llegar al intestino ejerza su acción. (AGG)


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