Prueban investigadores método para propiciar un mayor crecimiento y producción del frijol tépari

Como parte de una serie de investigaciones en materia de producción agrícola en ambientes salinos, investigadores del Departamento de Agricultura y Ganadería (DAG) , así como del Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos (DIPA) , desarrollan un proyecto para incrementar el volumen de producción del frijol tépari.

Edgar Omar Rueda Puente, profesor investigador del DAG, hizo referencia a las investigaciones que se vienen desarrollando desde los años 80 con la utilización de agua de mar, agua salobre en la producción de materiales vegetativos tolerantes a ciertas condiciones para que tengan un potencial agroindustrial.

Durante la emisión de este martes del programad de radio A ciencia cierta, Rueda Puente fue entrevistado junto con Prabaharán Ranganatán en relación con el proyecto que desarrollan para evaluar y determinar el contenido protéico y energético de una semilla de frijol regional llamado tépari.

Entrevistados por Narciso Navarro, conductor del programa transmitido por Radio Universidad, los investigadores coincidieron en señalar que el frijol tépari es un producto regional con gran capacidad y resistencia al calor.

Prabaharán Ranganatán dijo que en el estudio que realizó, corroboró que el tépari, nativo de Sonora, tiene bastante cantidad de proteína, en comparación a otro tipo de frijol, pero que desafortunadamente está muriendo porque esta zona –valles del yaqui y mayo– tienen mucha sal. “Está muriendo por la indisponibilidad del nitrógeno”, expresó.

Ante esta situación, dijo que su estudio también fue encaminado a buscar un método, un mecanismo para hacerlo crecer más, y se encontró un método basado en técnicas bioquímicas y moleculares para encontrar un elemento para hacerlo crecer.

“Lo primero que hizo el joven Prabaharán fue conocer si había microorganismos promotores de crecimiento vegetal en el interior o en la testa, lo que es la cubierta de la semilla; con técnicas bioquímicas y moleculares fue caracterizado un microorganismo, y éste fue sometido a diversas pruebas posteriormente, en las diferentes etapas vegetativas de este cultivo”, explicó Rueda Puente.

Añadió que en la investigación, logró aislar hasta 24 microorganismos con diferentes características, pero sólo seleccionaron los que fijaban el nitrógeno y los solubilizadores de fosfatos en el frijol.

“Sabemos que el 75 u 80% de la producción de alimentos a nivel mundial se produce en ambientes áridos desérticos, y nuestra región tiene esas características, por lo que es muy importante y de vital importancia obtener halobacterias, halomicroorganismos que tengan la capacidad de crecer, tener un efecto significativo en las plantas que vamos a producir, ya sea en altas temperaturas o altas concentraciones de sales”, comentó el investigador del DAG.

Añadió que en el trabajo de la investigación, el principal propósito es transferir el conocimiento, la tecnología, y en este caso, ya se está previendo el proceso de patente para este método, para obtener microorganismos y, a la vez, obtener plantas en ambientes extremosos.

Explicó cómo se dio el proceso de experimentación en las diferentes etapas de proceso de crecimiento, y hasta Prabaharán lo llevó a la India a probar, y se tuvieron mejores resultados porque allá el clima es aún más extremoso, concluyó. (BE)


http://www.uson.mx/noticias/default.php?id=24817

Enviar comentario