Urge más producción de energías limpias

México enfrenta grandes retos en muchos aspectos, y el energético no es la excepción; la demanda ha ido creciendo, y cerca de un 70% de la energía eléctrica se produce en fuentes de termoelectricidad, con esto se queman gases combustóleos, carbón, etcétera, para poder producirla.

Humanamente hablando, si se continúa a este ritmo, los especialistas dicen que no se llegará más allá del 2050, y las reservas hoy conocidas de este tipo de energéticos comenzarán a ceder, son recursos que no se recuperan y, además, contaminan, resaltó José Alberto Lara Huesca.

El encargado de Comunicación Organizacional de la planta nuclear de Laguna Verde, Veracruz, estuvo como invitado en el programa Ingenio: la manera inteligente de transformar, que produce la División de Ingeniería y se transmite por Radio Universidad, aprovechando su estancia en la ciudad y su participación en un simposio organizado por estudiantes de la alma mater.

El comunicólogo habló de las energías limpias, y en concreto sobre la energía nuclear, su futuro y la importancia que tiene la formación de recursos humanos y las normas de seguridad, los perfiles profesionales y la relevancia de los proyectos de colaboración.

Destacó que deben tomar más peso las energías limpias o verdes, como la hidroeléctrica, eólica y, en especial, la nuclear, porque es una energía con cero emisiones. Como dato importante, dijo que la operación de Laguna Verde ahorra al año en emisiones CO2 lo mismo que si se detiene el 70% del parque vehicular de la Ciudad de México.

“Ponderando la cantidad de energía que se puede generar en un espacio tan pequeño, es lo que está colocando a la opción nuclear como algo viable para nuestro México”, resaltó.

Mencionó que el capital humano que trabaja en la planta debe especializarse porque en realidad no hay ingenierías de tipo nuclear específicas como para el operador del reactor, y se ven en la necesidad de tener un centro de entrenamiento para el cumplimiento de la normatividad nuclear que exige, después de la carrera profesional de ingeniería, estudiar al menos dos años más para poderse desempeñar dentro de Laguna Verde.

Lara Huesca declaró que si se llega a extender el plan nuclear en México, habría un reto fuerte para conseguir a todos los profesionales que se requieren. Por otro lado, mencionó que Latinoamérica es capaz de producir su propia tecnología, como en Argentina, y que podría valer la pena intentarlo.

Una planta de este tipo, dijo, requiere tecnología sofisticada y personal capacitado, al principio se creía que no habría la capacidad, pero lo cierto es que cuentan con personal 100% mexicano en operación, mantenimiento, estudios, seguridad, que cumplen con esa normatividad.

“Las normas son rígidas y dependen del Organismo Internacional de Energía Atómica, que es quien marca las pautas a nivel mundial de este tipo de industria. y tenemos que estar atentos a lo que establezcan”, apuntó.

Reveló que en la planta deben trabajar con una sólida cultura de seguridad, y además con valores, creencias y la ruptura de viejos paradigmas, lo que implica un cambio en la persona, y que la actitud viene de la voluntad propia; es complicado, añadió, pero son aprendizajes que se trasladan a la vida cotidiana.

Para finalizar, resaltó la riqueza de México para haber hecho realidad un proyecto que estuvo en papel en los años 60, gente como los expertos de la Sociedad Nuclear Mexicana, los del Instituto Nacional de Investigadores Nucleares, y de la propia planta de Laguna Verde. “Hay muchos especialistas, pero no podríamos mover la piedra –la problemática– si cada quien empuja desde su sitio; qué mejor que hacer un gran proyecto y todos saber dónde sumarnos para moverla”. (AGG)

 

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