El Día del Niño Científico: una puerta abierta al aprendizaje de manera divertida

Este martes inició muy colorido y lleno de sonrisas el Día del Niño Científico en la Universidad de Sonora, al arribar decenas de chiquilines de diferentes planteles educativos de la ciudad al evento realizado por el Departamento de Física, en conjunto con otras unidades académicas de la institución.

La algarabía de los pequeños se posó justo en los ventanales de la curiosidad, y desde el primer momento el ambiente se fue moldeando en formas difíciles de precisar hasta adquirir los matices propios de la infancia, en los que la fantasía es una puerta que se abre para darle rienda suelta a la imaginación, y en un instante el Centro de las Artes se convirtió en el etéreo laboratorio del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Sí: los niños llegaron con las alforjas llenas de borlas de curiosidad y, sobre todo, con ganas de aprender muchas cosas: nada más entrar al Salón de Convenciones, su rostro se convertía en una fotografía de la felicidad y veían todo a su alrededor con el asombro de menta y hierbabuena que transmite aquello que es totalmente nuevo.

La directora de la escuela primaria Enrique Quijada, María Talamante, se mostró muy emocionada con la demostración, y comentó que sus alumnos tenían muchas ganas de presentarse en un evento con esta temática. “Desde que recibimos la invitación, sabíamos que era un hecho que estaríamos aquí, y estamos muy contentos y agradecidos con la Universidad”, subrayó mientras seguía con la mirada los módulos donde se generaba la magia de la ciencia.

Entre los trabajos que presentó el Departamento en Física estuvieron experimentos recreativos y demostrativos, así como los moldes de fósiles y la lotería de minerales, del Departamento de Geología, y la jugoterapia y las bolitas saltarinas, del Departamento de Ciencias Químico Biológicas.

Los asistentes, particularmente los niños, disfrutaron y se maravillaron con los procesos orgánicos, que presentó el Departamento de Agricultura y Ganadería; mientras la Licenciatura en Mecatrónica participó con Lego educación y Robots, que fueron tan sólo algunas de las actividades que niños y adolescentes pudieron disfrutar en este día.

No cabe duda: el mejor martes es el que amanece con niños dispuestos a recorrer los senderos de la magia simple y pura que ofrece la ciencia en su forma más sencilla: la que maravilla y atrae, la que enriquece la imaginación, la marca la ruta a un futuro posible… la que se ofrece como multicolores tajadas de pastel en el Día del Niño Científico en la Universidad de Sonora.

 

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