Plagas de insectos de almacén, preocupante para la seguridad alimentaria: Luz Raquel Bourné

Las pérdidas de maíz en poscosecha debido a las plagas de insectos de almacén, como el Prostephanus truncatus (Horn), constituyen un obstáculo cada vez más preocupante para la seguridad alimentaria en el mundo, afirmó Luz Raquel Bourné Murrieta, alumna del Posgrado en Ciencia y Tecnología de Alimentos del Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos (DIPA) de la Universidad de Sonora.

Entrevistada en el programa Alimentación, problema de nuestro tiempo, que produce el DIPA y que se transmite por Radio Universidad, dijo que se estima que en los países en vías de desarrollo las pérdidas poscosecha de granos alcanzan el 50% de la producción, provocado por factores ambientales, enfermedades y plagas.

Bourné Murrieta señaló que en el caso del citado insecto, también conocido como “el barrenador mayor de los granos”, ataca tanto en el campo como en almacén, y dio a conocer que esa plaga se ha detectado en la mayoría de las zonas productoras de granos de nuestra entidad, así como en zonas naturales donde no existen cultivos agrícolas.

Recordó que la plaga se detectó en Sonora en 1987, alrededor de almacenes de granos del cereal de distintos puntos de la entidad. “Por fortuna, ya pasan más de 30 años de su detección, y por alguna razón no se ha convertido en una plaga peligrosa y desarrollado todo su potencial y peligrosidad”, advirtió al académico Francisco Javier Parra Vergara, conductor del programa radial universitario.

Reveló que ya se cuantificaron pérdidas y daños que provocó en diez variedades de ese cereal e igual número de especies vegetales, de ahí que el objetivo sea determinar la susceptibilidad y los efectos que pudiera tener si se adapta a las condiciones del noroeste de México.

Es importante, reiteró, determinar la susceptibilidad de diferentes variedades y tipos de maíz al ataque de ese insecto, ya que en el noroeste de México se cosechan y almacenan grandes cantidades de esta gramínea, y si la plaga se adapta (como lo ha hecho en África) a las condiciones de esta zona, sería muy perjudicial, ya que el cultivo del cereal es importante desde el punto de vista económico y social.

Este insecto, puntualizó, se alimenta y desarrolla preferentemente en los granos y mazorcas de cereal, desde el campo hasta el almacén, e incluso es capaz de dañar a otros materiales, tanto alimenticios como de empaque, de construcción y de vestir.

“Esta plaga también infesta la yuca seca y árboles forestales, y las pérdidas causadas por el barrenador mayor se estiman en un rango de 9 a 45%, dependiendo de la duración del almacenamiento”, dijo.

Mencionó que el barrenador mayor de los granos es endémico de México y abarca una gran variedad de hábitats, habiéndose detectado en maíz criollo en varios estados del centro de México, aunque, agregó, la presencia del insecto también se encuentra en América Central y algunos países de América del Sur. En el caso de África, su distribución incluye 18 países, añadió.

Con esa investigación, Luz Raquel Bourné obtuvo el primer lugar en la categoría de Cereales, Leguminosas, Oleaginosas y Productos Agroindustriales, modalidad Cartel Estudiantil, en el Congreso Internacional de Ciencia Alimentarias y Biotecnología (CICAB), realizado en el Centro de las Artes de la Universidad de Sonora en noviembre de 2016. (JAR)

 

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