El cambio climático afectará la seguridad alimentaria: Julio César Rodríguez Casas

El incremento en la temperatura del aire generará cada vez más una mayor necesidad de agua en los cultivos, y algunas regiones el mundo, como el Valle del Yaqui, dejarán de ser sitios con altos rendimientos, como en su caso será el trigo, afirmó Julio César Rodríguez Casas, profesor investigador del Departamento de Agricultura y Ganadería (DAG) de la Universidad de Sonora

El académico universitario planteó que el cambio climático, traducido en más altas temperaturas sobre diversas regiones, afectará y modificará la fenología y la productividad de diversas variedades de cultivos, y expresó que ello ocasionará una disminución en los rendimientos de algunos cereales y, por ende, podría impactar negativamente sus inventarios a nivel global.

Reconoció que ese fenómeno producirá una disminución en la cantidad de precipitación e incrementará la presencia de eventos extremos (sequias e inundaciones) en la zonas áridas, mientras que en las húmedas sucederá lo inverso.

“El cambio climático, que puede reducir los inventarios, y el incremento poblacional global afectarán la seguridad alimentaria en muchas naciones pobres, por lo que seguramente aumentará la migración de la gente a otras regiones con más recursos (agua, cereales, recursos financieros, educación)”, sostuvo Rodríguez Casas.

“Las zonas áridas en el mundo ocupan una tercera parte de la superficie de la Tierra (33.6%), y en algunos países, como México, puede ser más del 50% de su superficie”, mencionó el académico del DAG.

La modificación del clima sobre el planeta, reiteró, pone en duda la disponibilidad de alimentos, y no puede asegurarse que lo sembrado se podrá cosechar. “Para 2030 podría haber entre 35 millones y 122 millones de personas sumidas en la pobreza por este fenómeno, en tanto en el 2050 la demanda de alimentos aumentará en 60% por encima de los niveles de 2006, debido al crecimiento de la población”, añadió.

Julio César Rodríguez dio a conocer que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) prevé que para 2025, 1,800 millones de personas vivan en regiones donde habrá escasez absoluta de agua, y para 2,080, el 75% de la población africana sufrirá hambre.

Por ello, indicó que será necesario que los países realicen intervenciones para mejorar el uso de agua en la agricultura, difundir el conocimiento sobre el cambio climático, promover políticas para reducir los riesgos en la comunidades, movilizar fondos para enfrentar la escasez de agua, asegurar la alimentación a sus connacionales y solidarizarse con otras regiones del mundo que estén siendo afectadas.

Informó que la semana pasada participó, junto con el académico Carlos Lizárraga Celaya, del Departamento de Física, en el Congreso de Investigación en Cambio Climático, así como en la Reunión Internacional sobre Zonas Áridas y el Cambio Climático, en el Marco de la Colaboración Tripartita África, Europa y Latinoamérica.

Dijo que durante ambas reuniones se reflexionó sobre las actividades que debe realizar la comunidad científica para estudiar y actuar ante este fenómeno en las zonas áridas y buscar las mejores medidas de mitigación. (JAR)

 

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