Alimentación, clave en pacientes con cáncer de mama para su recuperación y mejor calidad de vida

El cuidado en la alimentación y los hábitos dietarios son un elemento que, a corto y largo plazo, benefician el estado de salud y de calidad de vida de las personas que padecen o han pasado por un proceso de cáncer de mama, aseguró la nutrióloga Ana Teresa Limón Miró.

La encargada del Área de Nutrición en el Programa de Acompañamiento, que ofrece la Universidad de Sonora a través del Laboratorio de Investigación en Cáncer y el Departamento de Medicina y Ciencias de la Salud, dijo que a pesar de la enfermedad, las pacientes deben conservar un estado de nutrición adecuado.

“El objetivo del Área de Nutrición que conforma el Programa es garantizar que las personas con cáncer de mama o que se encuentren en una etapa de vigilancia por haber pasado algún proceso médico, conserven un estado de nutrición adecuado.

“Buscamos que su composición corporal se mejore mediante los hábitos dietales, y con la corrección de esos hábitos tratar de promover, si es necesario, bajar o ganar peso de la manera más saludable posible; tenemos que garantizar que la persona esté realmente nutrida, no podemos descompensar ni permitir que haya carencia de algún nutriente”, explicó.

Ana Teresa Limón comentó que en los dos años que tiene el Programa de Acompañamiento, han brindado asesorías especializadas, pues por la condición socioeconómica, todos los casos deben ser personalizados de acuerdo a sus ingresos, sus hábitos y costumbres alimentarios y sus posibilidades reales de formular una dieta.

Destacó que una guía nutricional adecuada, además de mejorar las condiciones físicas y de salud de las personas que la siguen, puede ayudarle también a prevenir otras enfermedades de tipo metabólico, además de la posibilidad de que el cáncer ya no tenga recurrencia en la mama o, incluso, en cualquier otro órgano del cuerpo.

Hay que recordar, dijo, que el cáncer de mama, a diferencia de otros tipos de cáncer, se caracteriza por un aumento en el peso, que no es más que un incremento en la masa grasa y una disminución en la masa corporal, lo que a su vez es una desnutrición escondida que afecta la calidad de vida a largo plazo.

Comentó que, como parte del Programa de Acompañamiento, la información generada con el servicio que ofrecen a sobrevivientes de cáncer de mama la presentaron recientemente en el Congreso Mundial de Cáncer, y tiene que ver con la composición corporal de las personas y su pérdida de peso, y otro aspecto es sobre la relación que tiene el nivel socioeconómico de las pacientes con las dietas y su costo.

“Tuvimos la fortuna de poderlos discutir con otras personas a nivel internación, y estamos bastante contentos y entusiasmados porque a lo mejor ellos proponen implementar lo que estamos haciendo en la Universidad de Sonora”, expresó al reiterar su entusiasmo por formar parte de un equipo multidisciplinario que tiene la fortuna de tratar con pacientes con actitud positiva y muchas ganas de superarse y aprender. (BE)

 

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