El cambio climático es nuestra mayor crisis en los últimos 100 años: experto

Las prácticas sustentables debería ser parte de la vida cotidiana de cada persona, y en lo que se refiere a la vivienda, hay muchas cosas que pudiéramos mejorar para mejorar nuestro entorno, calidad de vida y protección de nuestro ambiente, señaló David Slim Zepeda Quintana, académico del Departamento de Ingeniería Industrial.

En el marco de la Primera Jornada de Sustentabilidad y Cuidado del Medio Ambiente, organizada por el Departamento de Contabilidad, el docente dijo que en el mundo existen 7.5 billones de habitantes, “y todos estamos en el mundo buscando lo mismo: satisfacer nuestras necesidades de seguridad, alimentación, salud, educación y vivienda, cosas que todos requerimos para tener una calidad de vida deseable, porque, en teoría, si satisfacemos todas esas necesidades vivimos bien”.

Al desarrollar su conferencia “Vivienda sustentable”, señaló que una necesidad que engloba muchas de estas necesidades es la vivienda. “En nuestro país, hace dos años teníamos 31,300 millones de hogares, que albergaban a casi 120 millones de personas, lo que significa que cada una, en promedio, está habitada por cuatro personas, y cada casa, para funcionar adecuadamente y ser habitada, requiere de muchas cosas, entre ellas, energía y agua, y genera residuos”, apuntó.

Ante decenas de estudiantes y maestros del Departamento instalados en el auditorio Astolfo Chavarín precisó que todos requerimos de energía para poder vivir normalmente: es un recurso que ha logrado el desarrollo de nuestras sociedades como las conocemos, en innovación, ciencia y tecnología, pero en nuestro país y en gran parte del mundo la energía todavía se genera a partir de la quemar de carbón, combustóleo y petróleo”, abundó.

“Todos sabemos –detalló– que cuando quemamos algo, hay humo que trae consigo CO2, o la contaminación y el cambio climático, nuestra mayor crisis en los últimos 100 años, que sobrepasa inclusive a las guerras, porque está comprometiendo nuestra capacidad de sobrevivir”.

Zepeda Quintana precisó que también requerimos de una gran cantidad de agua, “la gran mayoría de las actividades que desarrollamos en el hogar requieren de agua; además, hemos creado una sociedad basada en usar y tirar, todos los productos que tenemos en casa de uso diario viene empaquetados en plástico, cartón, papel y todo lo usamos y lo tiramos: sólo en 2014 fueron registrada más de 100 millones de toneladas de residuos en el mundo que nadie volvió a usar, a reciclar, y que se convirtieron en basura”, indicó.

La vivienda sustentable, compartió, es un modo de concebir el diseño arquitectónico buscando aprovechar los recursos naturales, de tal modo que minimice el impacto ambiental en las construcciones sobre el ambiente natural y sobre los habitantes, utilizando con eficacia los materiales de construcción, el consumo de recursos, el espacio construido y manteniendo en confort la habitabilidad, de acuerdo a las condiciones climáticas del lugar.

La construcción de viviendas es responsable de la mitad del consumo de los recursos y de las emisiones de carbono, por la forma en que estamos edificando las ciudades, por eso debemos extraer de la palabra sustentable todo lo que podamos aplicar en nuestras casas, “porque sustentable viene de sostener y mantenerse en el tiempo, y una casa sustentable debe ser capaz de sostenerse a sí misma y enfocarse en los tres pilares, que son lo económico, lo social y lo ambiental; debemos ser generadores y regular el consumo de recursos, para minimizar el impacto ambiental, concluyó.

 

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