Instala Unison Campo de Pruebas Fotovoltaico

Los paneles solares instalados en el estacionamiento del Gimnasio Universitario permitirán la producción de 125,000 kilowatts-hora (kWh) al año, y alimentar de energía eléctrica al mismo gimnasio y al edificio que alberga del Departamento de Ciencias del Deporte y de la Actividad Física de la Universidad de Sonora.

Al respecto, el rector de esta casa de estudios, Heriberto Grijalva Monteverde, comentó en entrevista que se trata de un proyecto académico en el cual, se han invertido cinco millones de pesos, y que su objetivo principal es fomentar el uso de energías limpias y concientizar a los estudiantes sobre la importancia de privilegiar este tipo de tecnología al momento que se desarrollen en el ámbito profesional.

Abundó que la propuesta cuenta con la participación de docentes y alumnos del Departamento de Física, mientras que estudiantes del Bufete de Arquitectura, Diseño Gráfico y Urbanismo participaron en el diseño de la estructura que soporta los paneles fotovoltaicos.

Añadió que una parte de la energía eléctrica que se genere también alimentará la red de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y además de representar un ahorro para la institución, permitirá la evaluación de diversas tecnologías, “y en esta parte es donde los estudiantes participarán activamente”, puntualizó.

Grijalva Monteverde mencionó que al año, la Universidad paga cerca de 30 millones de pesos de servicio eléctrico, y la idea es que a mediano y largo plazo este concepto no sea un gasto fuerte para la institución, pues el pago por electricidad consume actualmente el 30% del gasto de operativo de la alma máter.

Por su parte, el docente e investigador del Departamento de Física, Horacio Munguía, responsable académico de este proyecto, indicó que se trata de un Campo de Pruebas Fotovoltaico, el cual servirá de laboratorio para alumnos de Física, Mecatrónica y Tecnología Electrónica para evaluar y analizar las tecnologías instaladas.

Reveló que al momento se tienen instaladas 14 estructuras con 317 paneles fotovoltaicos, y la idea es instalar un total de 336 paneles, lo que representa una potencia instalada de 80 kilowatts, y permitirán la producción de 125,000 kWh al año.

Mientras el Gimnasio Universitario y el edificio del Departamento de Ciencias del Deporte y de la Actividad Física estén en funcionamiento, la energía eléctrica provendrá de estos paneles fotovoltaicos, y cuando dichas instalaciones no sean utilizadas, la energía eléctrica producida alimentará la red de la CFE, y para este conteo se instalará un medidor bidireccional.

También participan en este proyecto los académicos Armando Ayala Corona, José Alfredo Figueroa Morfín, Ezequiel Rodríguez Jáuregui y la estudiante de doctorado Elisa Rodríguez Sánchez. (LMA)

 

RESPONSABLE DE ESTA PUBLICACIÓN
DIRECCIÓN DE COMUNICACIÓN

La resistencia a los antibióticos, una amenaza para la salud: Enrique Bolado Martínez

La resistencia a los antibióticos constituye actualmente una de las mayores amenazas para la salud mundial, ya que puede afectar a cualquier persona, sin importar su edad o la región o país en el que vive, afirmó Enrique Bolado Martínez, profesor investigador del Departamento de Ciencias Químico Biológicas y coordinador del programa decente de Químico Biólogo Clínico.

Consideró que el escenario futuro será alarmante si no se toma conciencia y las acciones pertinentes en este tema, porque se podría regresar a la era cuando no había antibióticos y la gente moría casi de cualquier proceso infeccioso.

“Por eso debo, recalcar que todos somos parte del problema y, por lo tanto, de la solución, sean pacientes, médicos, hospitales, autoridades e, incluso, industria farmacéutica”, expresó en el programa “A tiempo con la ciencia”, que produce esa unidad académica y que se transmite por Radio Universidad.

La resistencia a esas sustancias, dijo, es un fenómeno evolutivo natural que ha sido acelerado por los seres humanos y que cada vez es mayor el número de infecciones –por ejemplo, neumonía, tuberculosis y gonorrea–, que se vuelven más difíciles de manejar debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos utilizados para su tratamiento.

Bolado Martínez señaló que ya la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha propuesto una serie de medidas para hacer ver la realidad que se vive, emitiendo comunicados de plan de control y acción contra la resistencia bacteriana, como mejorar las medidas de higiene, utilizar el o los medicamentos apropiados y regulación en la venta de antibióticos, pero que éstas serán poco efectivas si no se toma conciencia y se participa en lo que a cada quien corresponda.

En el programa conducido por la académica Lucía Castillón Campaña, el investigador invitado informó que los antibióticos son sustancias que se utilizan para el tratamiento de enfermedades infecciosas causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos, siendo sustancias que pueden ser de origen natural, pero también existen algunas que ahora pueden ser diseñadas y utilizadas para atacar ciertos microorganismos.

“Hablar de resistencia a los antibióticos es hacerlo de bacterias, pero a nivel mundial se ha encontrado que también la hay en tratamientos en infecciones por hongos, parásitos y virus”, señaló, y precisó que se habla de resistencia cuando la molécula pierde la capacidad para eliminar o contener a los microorganismos para los cuales fue diseñado.

Enrique Bolado sostuvo que se debe comprender que en el ambiente existen algunas bacterias que son sensibles y que se mueren ante cualquier antibiótico, así como aquellas que de manera natural son resistentes; es decir, que se exponen a una sustancia y siguen viviendo y causando problemas.

Advirtió que el problema se agudiza cuando se arrojan demasiados antibióticos al ambiente, desequilibrándolo, ya que al eliminar a las bacterias sensibles, entonces empiezan a proliferar o replicarse las resistentes. Desafortunadamente, añadió, más del 70% de los antibióticos que se utilizan o venden en el mercado y que llegan al ambiente no se usan en el ser humano, sino en animales de granja o establo, y en la mayoría de los casos como medidas profilácticas.

“Es decir, no se usan para tratar animales enfermos, sino como medidas preventivas para que en esos sitios no se presenten brotes de enfermedades, o para promover el crecimiento de algunos animales, como cerdos, por ejemplo, aunque algunos de ellos mueren y son desechados a la basura o son sacrificados en rastros sin medidas higiénicas pertinentes, provocando que los mantos friáticos se contaminen con residuos o exceso de antibióticos que van en los animales.

Asimismo, hizo referencia a los hospitales donde se utiliza una gran cantidad de antibióticos al atender a gente con múltiples enfermedades que se vuelven más vulnerables, calificando de muy positivo que en la actualidad una medida muy acertada de las autoridades hospitalarias consiste en limitar la internación de pacientes; es decir, si éste se encuentra estable y puede continuar su tratamiento en casa, lo mejor es enviarlo allá y no exponerlo a que contraiga una infección por bacterias resistentes presentes en los nosocomios.

“Debo mencionar que cada vez existe mayor conciencia al respecto, y en los hospitales se empieza a restringir el uso de antibióticos, medida que ha permitido delimitar la aparición de bacterias multidrogorresistentes o con resistencia extensiva en algunas instituciones

Muy negativa la automedicación

Por otra parte, dijo que el problema más grave en la cultura del pueblo mexicano es la automedicación personal o a familiares y amigos, sino que más bien se debe acudir al médico y dejarlo que nos revise y diga qué necesitamos, ya que quizás sea sólo reposo e ingesta de líquidos en el caso de algunas infecciones por virus.

“Debemos cumplir con las indicaciones del médico respecto a cuál es la dosis y por cuánto tiempo debemos tomar el antibiótico, más no presionarlo exigiendo determinada marca de medicamento. No hay que suspender los tratamientos, ya que ello expone a las bacterias que tenemos en el organismos a concentraciones inadecuadas del medicamente y favorece que en el futuro se vayan armando para contrarrestar los tratamientos con antibióticos. (JAR)

 

RESPONSABLE DE ESTA PUBLICACIÓN
DIRECCIÓN DE COMUNICACIÓN