Especialistas del DIPA señalan la importancia de la despensa familiar

“La creación y mantenimiento de una despensa familiar”, fue el título del tema que este jueves se abordó en el programa “Alimentación, problema de nuestro tiempo”, que produce el Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos (DIPA) y se transmite por Radio Universidad bajo la conducción del académico Francisco Javier Parra Vergara.

En la emisión, María Esther Orozco García y Norma Violeta Parra Vergara, docentes de esa unidad académica, señalaron la importancia de mantener ese espacio tan fresco como sea posible, cercano a las áreas de preparación de alimento, siempre limpio y cuidando de evitar la entrada de moscas y otros insectos que pueden contaminar los productos.

Asimismo, plantearon que una despensa significa en el hogar un espacio muy importante que debe permanecer cerrado, pero con suficiente ventilación, limpio, fresco y sin humedad, ya que ésta genera bacterias u hongos contaminantes que provocan alteraciones en los alimentos y los hacen inadecuados para su consumo.

Advirtieron que con frecuencia en el hogar se tiene algún espacio alterno –la alacena– para diversos productos, sean alimenticios o artículos para otros usos domésticos –como detergentes y de limpieza en general– y por lo tanto, la recomendación es no mezclarlos con los de consumo humano, porque pueden ser tóxicos y contaminar a los alimentos.

“La alacena debe ser para cosas que no necesitan refrigeración, tales como enlatados, aceites, vinagre, sopas, arroz, frijoles, harina, lentejas, papas, azúcar, sal, entre otros. Incluso, dijeron que para mantenerlos frescos y sin insectos, para algunos de esos artículos es necesario usar bolsas especiales o frascos con tapaderas de rosca, lo cual evitará la proliferación de plagas invasivas y dañinas.

Las invitadas también mencionaron los cuidados que se deben tener al momento de adquirir los productos, comenzando por una buena planeación y que hay que llevar un listado con los alimentos básicos que se consumen con más frecuencia.

Mencionaron que se debe evitar la adquisición de productos que van a estar guardados durante semanas. “No hay que comprar de más por el hecho de que estén en oferta, porque también se debe tomar en cuenta que el producto tiene un periodo de caducidad”.

Una despensa, afirmaron, debe considerar el tiempo de duración del producto y que al de comprar los productos se deben checar condiciones del empaque y ver sus etiquetas para revisar su tiempo de caducidad, especialmente los que están en oferta.

Finalmente, tocaron el punto relacionado con el refrigerador y su congelador, el cual es una decisiva extensión de la alacena, por lo que hay que verificar que funcione en óptimas condiciones para asegurar la calidad de los alimentos que ahí se almacenan, que tenga una buena temperatura y que esté limpio.

“Para prolongar la vida útil de los alimentos refrigerados es importante tomar en cuenta su mantenimiento higiénico: un refrigerador limpio, además de dar buen aspecto, disminuirá el riesgo de contaminación de los alimentos”.

Generalmente, concluyeron, limpiar el refrigerador es una actividad que se debe realizar periódicamente, lo que ahorrará molestias o alguna que otra desagradable sorpresa, de ahí que no solamente sea pasar un trapo eventualmente y quitar aquellas manchas visibles. Más bien, su limpieza debe realizarse por lo menos cada tres meses. (JAR)

 

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