La docencia, una profesión para amar y respetar

21736Sin titubeos, han hecho de la docencia su modo de vida, una actividad que aman y respetan profundamente, y eso les ha llevado a cumplir 45 años frente a grupo. “El tiempo que he estado en la Universidad ha sido maravilloso”, expresó el docente e investigador Osvaldo Landavazo Gracia, del Departamento de Ingeniería Química y Metalurgia.

Especializado en sustentabilidad hídrica de zonas áridas, reveló que a lo largo de su carrera profesional rechazó varias ofertas laborales bien remuneradas y antepuso su interés por la docencia, “porque educación es otra cosa” y es por ello que en aula siempre ha insistido a sus alumnos en tener una visión crítica de su entorno.

“Siempre lo he hecho, no lo he logrado, probablemente; pero yo siempre he estado llamándolos –a los estudiantes– a que piensen por sí mismos, que alimenten su actividad intelectual y tendencia ideológica para poder hacer un mejor destino y una buena sociedad, y para ello se requiere mucho trabajo”, apuntó.

Para Francisco González Gaxiola, catedrático también con 45 años de docencia e investigación en el Departamento de Letras y Lingüística, reconoció que dicha cifra “a veces parece que son muchos años, pero yo me siento nuevo, no estoy cansado, y me preguntan si me voy a jubilar, y yo les digo que no lo he pensado”.

Con la esperanza y la convicción de que como docente aún tiene mucho por dar a las nuevas generaciones, reconoció también la importancia de que el maestro debe mantenerse actualizado.

“Para mí es un encanto trabajar con grupos –de alumnos–, me divierto mucho, salimos del lugar cerrado, experimentamos, innovamos, vemos nuevos métodos y nuevas prácticas, y lo mejor es estarse siempre renovando; y creo que así como es mi curso, es lo que debe hacer todo universitario”, puntualizó.

 Por su parte, el maestro Luis Rafael Martínez Córdova, del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Dictus), el llegar a 40 años de docencia “es un orgullo, un placer y un honor: el honor, de trabajar para una institución tan grande como la Universidad de Sonora, y el placer de hacer lo que me gusta: investigar y formar recursos humanos” señaló.

Hábil en los temas relacionados el manejo sustentable de los sistemas de producción acuícola y garantizar que esta actividad económica sea, además de rentable, ecológicamente amigable y socialmente responsable, también inculca a sus alumnos la importancia de trabajar siempre con honestidad y la fuerza para enfrentarse a los diferentes problemas de la vida.

Una visión también compartida por el actor y director de escena, Oscar Carrizosa Hernández, del Departamento de Bellas Artes, para quien desempeñarse como maestro “es mi vida, mi profesión, mi pasión”, dijo quien este 2016 cumple 45 años frente al aula.

“A mis estudiantes nunca he tenido como objetivo dejarles algo, yo doy clase, dirijo y estoy al servicio de la difusión artística; entonces, mi trabajo es estar siempre ahí, contar con ellos — los alumnos–, entonces mi objetivo es hacer el trabajo, disfrutarlo y que lo disfruten los demás”, apuntó.

“A las nuevas generaciones de docentes –quiero decirles– que amen esta profesión pues tiene muchas ramas y vertientes, porque estar frente al aula es un compromiso muy grande y delicado”, subrayó.

Ellos son sólo una muestra de los 117 docentes que la Universidad de Sonora reconoció el pasado viernes por su trabajo en las aulas durante 25, 30, 35, 40, 45, 50 y 55 años. (LMA)

 

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