Trabajan investigadores de Unison en obtención de ” combustibles verdes “

dictusAnte el agotamiento de las fuentes convencionales no renovables, aunado al desgaste ecológico que se presenta en la actualidad, investigadores de la Universidad de Sonora se han dado a la tarea de buscar, a través de la caracterización de aceites vegetales nativos de las zonas áridas –especies de Jatropha–, una nueva opción para la obtención de “combustibles verdes”.

Luis Ángel Medina Juárez, profesor investigador del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (Dictus), destacó que el proyecto, a mediano plazo, representa una alternativa agroecológica viable que habrá de promover el uso de zonas áridas y semiáridas de nuestra entidad para la producción de biodiesel.

Sostuvo que la obtención de fuentes alternativas y suplementarias de energía es una necesidad cada vez más imperante, y que la obtención de biocombustibles, como el etanol y el biodiesel, son opciones viables debido a las ventajas de sustentabilidad, económicas y ambientales, señalando que por tal razón su producción representa ya una prioridad para países de Europa, así como Argentina, Brasil, Estados Unidos y México.

Dijo que el Dictus, dentro de sus líneas de investigación, destaca la biotecnología de recursos naturales y, al mismo tiempo, trata de incidir en el cuidado y la preservación del ambiente, de ahí que estén en la búsqueda de combustibles ahora denominados “verdes”.

Señaló que así como hay energías menos contaminantes –a través de la energía solar o eólica–, ya se trabaja en lograr la sustitución de hidrocarburos renovables, y que en ese sentido, la opción son los aceites vegetales nativos de zonas áridas, que son parte de las líneas de investigación en la que trabaja el centro por más de 25 años, los cuales son la jojoba, la calabacilla y, más reciente, la jatropha.

Medina Juárez apuntó que una de las plantas que actualmente tiene una gran importancia a nivel mundial porque ya se utiliza a nivel comercial, es la jatropha — una fuente de aceite para la obtención de biodiesel y su pasta como proteína–, la que incluye al menos 175 especies distribuidas en América, África e India, mientras que en México se han reportado 50, siete de las cuales se ubican en Sonora.

Sin embargo, advirtió sobre el problema de ésta para adaptarse a las zonas áridas del norte de México, ya que no es resistente a las temperaturas extremas de verano e invierno de nuestra región.

“Estas características climatológicas no las ha soportado; sin embargo, en nuestras investigaciones hemos encontrado algunas jatrophas nativas de la zona, y actualmente estudiamos sus características físicas y químicas para proponerlas como una alternativa de estos biocombustibles, las cuales, dijo, que son Jatropha cordata, Jatropha cardiophylla, Jatropha cinérea y Jatropha cuneata (conocidas comúnmente como “sangregado”).

Luis Ángel Medina indicó que lo que se necesita es un aceite vegetal que no compita con los que se utilizan como combustible, y que sus áreas de cultivo tampoco sean sustituidas por las que se usan para oleaginosas, como soya y cártamo, orientadas al consumo alimenticio.

“Hoy vemos lo atractivo de estas especies porque no se requiere sembrar en áreas donde ya se utilizan para usos comerciales o alimentos, sino que puede ser en zonas deforestadas, las que las podemos reforestar con estas especies y generar empleo para la gente de los pueblos cercanos donde no hay otro cultivo y, aparte, obtener un aceite que pueda utilizarse como biocombustible”, puntualizó.

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